El ramillete de novio, también conocido como prendido o boutonnière, es un pequeño arreglo floral que el novio lleva en la solapa del traje el día de la boda. Aunque pueda parecer un detalle menor, este complemento tiene un gran valor simbólico y aporta un toque de elegancia y personalidad al look nupcial.
El origen del ramillete se remonta a las bodas de la Edad Media, donde el novio llevaba flores como símbolo de amor y protección hacia su futura esposa. Con el tiempo, esta tradición evolucionó hasta convertirse en un gesto de unión con la novia: el ramillete suele confeccionarse con las mismas flores que el ramo nupcial, simbolizando la conexión entre ambos.
Hoy en día, el ramillete de novio representa:
Un pequeño conjunto de flores blancas (rosas, claveles o lirios) acompañado de un toque verde. Perfecto para bodas tradicionales o formales.
Una de las opciones más comunes y simbólicas: usar las mismas flores del ramo de la novia para reforzar la unión entre ambos.
Flores pequeñas y coloridas, con un aire natural y desenfadado. Ideal para bodas al aire libre o de estilo rústico.
Se pueden incorporar elementos como suculentas, ramitas de olivo, lavanda o incluso espigas de trigo. Una forma original de destacar sin perder elegancia.
Algunos novios optan por añadir un detalle único, como un alfiler con las iniciales, un charm con una fecha especial o un símbolo que represente a la pareja.
El ramillete de novio es mucho más que un simple adorno floral. Representa la unión con la novia y añade un toque de distinción al traje. Con opciones que van desde lo clásico hasta lo moderno y personalizado, este pequeño detalle puede convertirse en un símbolo muy especial durante la boda.
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